Lord Jim - Joseph Conrad

Joseph Conrad (1857-1924), gran novelista polaco nacionalizado inglés, cuyas experiencias como marinero y múltiples viajes a lugares exóticos inspiraron gran parte de su obra.

En esta novela es impresionante la manera en que el autor nos hace vivir los sucesos, por un lado, y conocer el interior de los personajes, por otro. Hay que ver en qué situaciones nos pone la vida a veces.

Se trata de un libro complejo y profundamente interesante. Me gustó el hecho de que muchas de las sensaciones del protagonista -Jim- tienen que intuirse, por más que parezcan obvias.
En breve lo tendremos enfrentándose consigo mismo ante la bajeza que supone el haber abandonado el Patna a su suerte, con toda la tripulación ignorante de un destino incierto. En este y otros momentos, el autor nos enfrenta con frases muy duras:
"El verdadero significado del crimen es que constituye éste una traición contra la fe depositada en nosotros por la humana comunidad."

 
Jim apenas se sostiene, la narración no deja que salga de una vez todo lo que le atormenta pero -a retazos- se puede ir construyendo un infierno interior terrible, alimentado por una situación vergonzosa, ruin, impensable: el hecho de que los últimos que deberían haber abandonado el barco hayan sido los primeros es tan bajo que rebasa cualquier intento de comprensión.
Marlow, el narrador/confidente, se esfuerza tanto como nosotros -lectores-, en dilucidar el asunto, si bien no externo -ese está más que claro-, sino el psicológico y devastador:
"Me escuchó Jim con la cabeza inclinada a un lado, y fue aquélla otra de las ocasiones en que algo pude atisbar a través de un claro en la espesa neblina dentro de la cual vivía y se movía."

El relato se vuelve vertiginoso desde que inicia de alguna manera la ansiada redención -aunque Jim no logra tolerar a nada ni a nadie que le recuerde el suceso- hasta su llegada y estancia en Patusán.
Por otra parte, Marlow nunca logró entender del todo si Jim buscaba el escape o el enfrentamiento con su verdad; si el torturarse era a causa de lo ocurrido o de sus consecuencias. Esta dualidad es tan humana que difícilmente se podrá comprender del todo. El caso es que el personaje se desarrolla de una manera convincente y honorable, confiada en que el perdonarse a sí mismo sólo podría llegar a través del servicio a los demás.

La relación amorosa entre Jim y la joven (Joya), sirve como catalizador para demostrar que por más que ella, a través del sentimiento, procure convencerlo de la necesaria huida, el protagonista está ahora plenamente convencido de enfrentar su destino, de lavar su interior a toda costa.
"A lo que vine aquí fue a ponerme de espaldas contra la pared, a aguantarme firme, y así voy a quedarme aquí…"

 
Las últimas páginas son realmente trepidantes; vemos a un joven confiado en la humanidad que incluso duerme tranquilamente creyendo en que Brown, el conflictivo invasor, dejará el país. En su corazón no cabe la idea de la traición; ha alcanzado, pues, el “camino recto del alma”.
Las características de Brown y Cornelio ponen de manifiesto la parte bestial, inhumana, egoísta y envidiosa. Brown no tolera siquiera ver vestido a Jim como gente decente, como una persona que refleje el bien, como uno “de los nuestros” (dice Marlow).

Finalmente, la ingratitud hace su aparición y es desoladora la idea de que una persona pueda dejarse la vida por otros, por un pueblo al que ha llegado a amar y por el que está dispuesto a darlo todo, pero si de entre mil cosas buenas que haga una sola no resulta positiva, pagará las consecuencias irremediablemente. Esto se nota desde que Brown regresa y las cosas salen mal, cuando alguien se refiere a Jim de la siguiente manera:
“Él es el causante de todos los males… Es un hechicero…”
En el último párrafo se dice que nuestro personaje “ha desaparecido sin que pudiéramos llegar a leer en el fondo de su corazón”.

Difícilmente un lector sensible dejará de atisbar ese contenido tan humano y cargado de soberbias meditaciones; esas profundidades que velada pero intensamente se nos dan a conocer una y otra vez a través de las magistrales páginas de esta novela.

5 comments:

  1. Estoy en las primeras páginas y al igual que los otros libros que he leido de Conrad ,me parecen maravillosos.
    Saludos
    Muy buen blog.

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  2. Mil gracias Leofumopio, ya verás que te va a gustar. A mí también me encanta Conrad y tengo otros libros suyos pendientes.
    Un saludo.

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  3. Vaya, descubro agradablemente que te gusta Conrad...yo me he leído prácticamente todo lo publicado en español, salvo algún que otro relato corto. Es uno de mis autores de culto. Si te apetece, échale un vistazo a varias reseñas que tengo en www.hislibris.com y en www.la2revelacion.com. sobre Lord Jim , Nostromo (obra que te recomiendo, si aun no la has leido) Relatos,y la biografía de Conrad.
    Concuerdo contigo en lo que dices sobre Lord Jim.
    Saludos,

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  4. Muy buena reseña. Creo que has logrado plasmar la historia muy bien: esa personalidad borrosa de Jim que nunca llegamos a comprender del todo bajo un ambiente sofocante de culpabilidad y búsqueda de redención.

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  5. Gracias, Cuscurro, sin duda con Conrad es más lo que se sugiere que lo que se afirma y quizá en esto radica la grandeza de sus obras; la densidad de los ambientes que recrea y de la psicología de los personajes es realmente original.
    Es uno de mis escritores favoritos. :D
    ¡Un abrazo!

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