El amante extremadamente puntilloso - Alberto Manguel

Autor argentino que escribe en inglés, 1948.
Bruguera, 2006.

Alberto Manguel examina los matices del erotismo a través de una idea tan singular como puede ser dirigir la mirada y el interés a la sensualidad emanada por un detalle del cuerpo.

La novela se ubica en la ciudad de Poitiers, Francia, donde el protagonista, Anatole Vasanpeine, un joven de aspecto solitario y sombrío, mas poseedor de una intensa actividad interior, pasa los días trabajando en los baños públicos de la Rue Gambetta.

Manguel hace amplia referencia a investigadores imaginarios de este personaje, por lo que la profusión de notas a pie de página puede llegar a estorbar, aunque estas cumplen con la función de representar la visión de un estudio cabal; de una trama construida a través de testimonios y del diario del personaje en cuestión.

La descripción del blasón como forma poética de siglos anteriores, nos introduce al mundo que pronto se ocupará de recrear la actividad de Vasanpeine.

“El blasón permite que el ojo poético se concentre, no en la obvia totalidad, sino en los componentes individuales, dividiendo de esa manera el cuerpo en objetos separados de veneración y deleite, cada uno primo inter pares.”
El arte del mosaico, en cambio, “es lo opuesto al blasón, ya que dirige la atención a la totalidad de la imagen en vez de a las partes."
Estos aspectos serán aplicados a las dos vertientes de la narración, empezando por el blasón.

Desde pequeño, Anatole Vasanpeine comenzó a apreciar la realidad en fracciones independientes y autónomas (quizá por una debilidad ocular). En 1913, siendo ya un muchacho, inicia su trabajo en los baños a la par que una observación de sugerentes dedos ante la pequeña ventanilla de cobros. Más tarde comienza a espiar a los clientes a través de las grietas de la puerta de la sala de las duchas, por lo que la satisfacción obtenida aumenta notablemente al acceder a diversas partes del cuerpo, difíciles de precisar, pero subyugantes ante sus ojos. 
 
Tiempo después, Vasanpeine entra en contacto con un viejo librero japonés que lo introduce en el mundo de la fotografía, y pronto se ve inmerso en una rutina enfocada a la captación de secciones corporales.
“Era un amante plena y exclusivamente dedicado a su amor.”
“La cámara era su proxeneta.”
Su manera de fotografiar va transformándose paulatinamente, mientras un erotismo peculiar se presenta con fuerza creciente:

“¡Ah, la textura de la cascada de cabello que he atisbado esta mañana! […] Las hebras individuales no significaban nada para mí, ¡pero qué anhelo despiertan en mí esos haces, esos bosquecillos, esos fajos peinados por los cinco dedos de una mano huesuda! Me conformo con imaginar su extensión a través del pequeño segmento que puedo permitirme. No querría ver más. Lo completo no deja lugar para el deseo.”    

“Siento una excitación casi sacrílega al capturar con mi lente a esas doncellas de las extremidades inferiores, a cuyo amo o señora jamás conoceré. ¡Pero qué serviciales se las ve, qué inocentes y, al mismo tiempo, qué tentadoras.”

El autor aprovecha el asunto de los baños para detenerse en algunas consideraciones sobre los hábitos de higiene en Francia:

“Hasta bastante después de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de la población francesa no consideraba necesario lavarse más que las partes visibles del cuerpo.”

Amparado en tan poca costumbre de aseo, Vasanpeine pudo realizar su actividad tranquilamente y sin ser descubierto. La posibilidad de adueñarse de distintas partes del cuerpo a través de la fotografía, en lugar de conformarse con una visión fugaz, le permitió convertir este hecho “en un acto erótico en el sentido más verdadero del término”.
En la intimidad de su habitación, Anatole acostumbraba solazarse con la excitante visión del conjunto de los fragmentos fotográficos dispuestos sobre la cama, entregándose a un deleite que no obstante poco a poco se convirtió en una especie de frustración, y que establecería un puente entre el atractivo de la parte y del todo.

En la segunda parte de la obra, la idea del mosaico antes mencionado hace su aparición, traduciéndose en una imagen completa ante la cual Vasanpeine queda conmocionado. Se trata de una figura redonda y tan tentadora que el fotógrafo no duda en seguir sus pasos con avidez, espiando con fruición todos sus movimientos, enamorándose completamente, y quedando a merced de los peligros de ese cambio de percepción.
¿En qué nos parecemos
tú, yo y la nieve?
Tú, en lo blanca y galana,
yo, en deshacerme.
(Canción poitevina del siglo XVI)

Anatole se siente tan cautivado por la redondez y la continuidad de esta figura, que no se interesa en distinguir su sexo. En casa ya no es capaz de disfrutar con la colección de fotografías, e incluso logra distinguir las partes capturadas con precisión, por lo que labios, codos o pezones se le revelan con una claridad insultante…

Esta obra tan particular me recordó en cierta forma a El Perfume, tanto por su ubicación en Francia y sus peculiaridades higiénicas, como por el tema. El protagonista no pretende capturar olores pero sí trozos corporales, siendo capaz de explorar la voluptuosidad visual de una pequeña parte de cualquier cuerpo, demostrando que el erotismo y el placer pueden ser descubiertos a través de elementos insospechados.

17 comments:

  1. Hola Andrómeda: muy bueno ese comienzo, escritor argentino que escribe en inglés- Leí de Manguel DIario de lectura, un recuento sobre un par de libros que el escritor lee entre el 2000 al 2003 y trata sobre la isla de morel, la autobiografía de Chateaubriand y otros autores que no recuerdo.
    Por lo que describes el libro se ve bueno, interesante y raro. El perfume fue una novela que me gustó por ende esta debería gustarme.
    saludos

    ReplyDelete
  2. Hola, Mario, la verdad es que me sorprendí un poco al darme cuenta de que se trataba de una traducción (nunca había leído a Manguel), pero después me enteré de que es también ciudadano canadiense.
    Debe estar muy bien ese Diario de lectura, voy a comprarlo.

    Este libro es bastante curioso y además muy cortito; ha sido una buena aproximación a su obra.
    ¡Un saludo!!

    ReplyDelete
  3. Fíjate, Andrómeda, desde el principio tu artículo me acordé de la novela de "El Perfume"... ^^
    Me la apunto para futura lectura.
    ¡Un beso!

    ReplyDelete
  4. Andrómeda, fenomenal entrada. Haces que siempre me quede con ganas de leer más y apesadumbrado de todo lo que me falta aún por leer. En fin, estaré atento por si veo elo libro cuando visite mi librería.

    Saludos.

    ReplyDelete
  5. Manguel , crack de crack
    La biblioteca de noche querida. Si fueras mi vecina te lo regalo.

    ReplyDelete
  6. ¿Verdad que sí, Hypathia? Tuvo que haberse inspirado en ese libro, aunque me parece que consiguió darle un matiz suficientemente distinto como para crear una obra original.
    ¡Un abrazo!!

    Gracias, Gww, a mí me pasa lo mismo cada vez que paso por tu blog y leo esas magníficas reseñas que escribes.
    ¡Un saludo!

    Queda anotada, Leox (la intención no se olvida).
    ¡Saludos!

    ReplyDelete
  7. ¡Hola Andrómeda!

    Yo aún no he disfrutado del Manguel novelista. Tu excelente reseña es toda una invitación para empezar a hacerlo. De él te recomiendo el apasionante y bastante conocido Una historia de la lectura.

    Saludos,
    R.

    ReplyDelete
  8. Gracias R., de hecho no conocía esa obra, pero me doy cuenta de que Manguel es un autor muy leído.
    ¡Un saludo!

    Me voy de viaje unos días, si hay algún mensaje lo publicaré en cuanto pueda. ¡Felices vacaciones!!

    ReplyDelete
  9. Pues este es un autor desconocido para mí (¡uy! ¡que son tantos!) así que agradezco tu blog y el tiempo que tomas para hacer tus entradas porque para mí son guías de mundos por descubrir ¡que tengas unas excelentes vacaciones! ¡Y que descanses y regreses con bien!
    Un abrazo,
    Ale.

    ReplyDelete
  10. Opino lo mismo que Hyp y tú: recuerda a El perfume, no sólo por la ambientación en Francia, quizá incluso en una época parecida, sino por la obsesión en sí, por ese sustituto erótico que supone el sentido de la visión en este caso, el olfato en el caso de El perfume. Me parece un libro muy interesante, un tratado más sobre la mente humana y su capacidad para interpretar la realidad y hacer un mundo propio sorprendente.
    Gracias por la reseña. ;)

    ReplyDelete
  11. Andromeda, tengo a Manguel muy abandonado. Sólo tengo uno por casa que comencé y luego abandoné...no porque no me gustara, sino porque andaba liada con otras lecturas del trabajo. En fin...cosas que pasan. Me has recordado que debería darle otra oportunidad. Este libro tiene que ser de lo más entretenido. Por lo que cuentas, parece que tiene que ver también, con ese ritual de la seducción...¿puede ser?
    Como siempre, felicitarte por lo bien que escribes...y por llevanos de viaje a nuevos libros.
    Un abrazo!!

    ReplyDelete
  12. Manguel es un autor al que tengo pendiente de descubrir, y mira que hace tiempo que me encuentro con su nombre aquí y allá. Este título parece una magnífica opción, de modo que tomo nota. Y sí, parece inevitable la referencia a "El Perfume".

    Un saludo.

    ReplyDelete
  13. Gracias, Ale, ya estoy de vuelta; voy a tratar de actualizarme en breve con los blogs (y continuar leyendo, que estoy en blanco).
    ¡Un abrazo!

    Sí que son muy interesantes esas obsesiones, Lola, y más cuando están bien narradas. El ser humano expone sus facetas más oscuras en este tipo de libros.
    ¡Beso!

    Yo creo que sí tiene que ver con el ritual de seducción, María, aunque el asunto se materialice sólo en la mente del personaje (al leer estos libros me parece que las posibilidades son infinitas...).
    Gracias a ti, ¡un abrazo!

    Sin duda es un autor que se antoja seguir descubriendo, Estonetes. :)

    Yo también había escuchado o leído muchas referencias sobre Manguel, Wara, me parece que este es un buen libro para empezar.
    Gracias por pasar, ¡un saludo!

    ReplyDelete
  14. Un libro que compré muy barato, y me produjo una enorme satisfacción...; nunca había leído a Manguel, pero sin duda plantea un personaje fascinante, con esa peculiaridad por el detalle. Si como a mí, les gustan estos tipos de personajes,les recomiendo "La secta de los egoístas", que tmb me fascinó por su protagonista excéntrico. Mis saludos, muy buen blog y los invito a pasar por el mío (de dibujos).
    http://albertodifrancisco.blogspot.com

    ReplyDelete
  15. ¡Hola!

    WOW!! Me quede asombrada con este lindo blog, la verdad me encantó y más porque fué creado por una de las mejores maestras de Literatura en prepa que he tenido, bueno no mencionaré su nombre ya que veo que le dicen Andromeda, así que creo que será mejor dejalo así.

    Cambió su correo y pues ya no pude seguir en contacto con usted...pero bueno no hay problema, aun así le agradezco ya que, al igual que mi mamá, me despertó más el interes por leer, en la escuela nos explicaba las cosas de una manera tan fácil y amena que me enamoré de sus clases, excelente maestra.

    La quiero mucho, besos!

    M.G.R.

    ReplyDelete
  16. Gracias, Alberto, en breve pasaré por tu blog y por lo pronto anoto la recomendación. :)

    Agradezco infinitamente el último comentario aunque no sé de quién es. :(
    Hay una dirección de correo en mi perfil, por si un día quieres ponerte en contacto conmigo.
    Gracias, me guardo tus palabras con mucho cariño.
    Un beso.

    ReplyDelete